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ENDOMETRIO

Endometriosis

La endometriosis es una condición anormal ginecológica, comúnmente dolorosa, en la que el tejido endometrial comienza a desarrollarse en otras zonas fuera del útero. Se dice que aproximadamente el 10% de la población femenina se ve afectado por la endometriosis durante los años reproductivos, desde la pubertad hasta la menopausia. Esto equivale a 176 millones de mujeres en todo el mundo, independientemente de su origen étnico y social.

El crecimiento excesivo de tejido endometrial que se produce con la endometriosis se forma principalmente en la región pélvica, en o alrededor de los ovarios. También puede desarrollarse cerca del recto, la vagina, las trompas de Falopio e incluso en el tracto urinario o gastrointestinal, aunque con menos frecuencia. En raras ocasiones, la endometriosis se desarrolla en áreas más alejadss del útero, por ejemplo los pulmones, los brazos o los muslos.

El tejido endometrial que crece fuera del útero se rige por los mismos cambios hormonales que controlan el ciclo menstrual.

Los parches de endometriosis se espesan, se descomponen y sangran de la misma forma que el endometrio normal, sin embargo no pueden ser expulsados por vía vaginal. En su lugar, se acumulan y provocan la formación de quistes, adherencias y tejido cicatricial a medida que pasa el tiempo

Contenido del artículo

Tipos de endometriosis

Existen diferentes tipos de endometriosis, los cuales se clasifican de acuerdo a su localización y grado de penetración en el tejido afectado. Los 3 tipos de endometriosis son:

  • La endometriosis peritoneal. Causa lesiones superficiales que afectan al peritoneo (membrana que recubre los órganos internos). Pueden observarse en los ovarios, en forma de manchas negras, blancas o rojizas.
  • La endometriosis ovárica. Suele causar la formación de quistes en los ovarios, llenos de un líquido con apariencia achocolatada. Estos quistes se denominan endometriomas y comúnmente se les conoce como quistes de chocolate. En ocasiones los endometriomas pueden hacer que el peritoneo se adhiera a los órganos sexuales internos o al intestino.
  • La endometriosis profunda. Este tipo de endometriosis es el menos frecuente, pero suele ser el más severo y grave; supone consecuencias más graves para la salud. Debido a que las lesiones son profundas (más de 5 mm en el peritoneo) puede afectar ligamentos que sirven de unión para el útero y la pelvis, e invadir otros órganos como el intestino, la vejiga, el recto, los uréteres, entre otros.

Las pacientes con endometriosis suelen presentar varios tipos a la vez. De hecho, los casos puros en los que se tiene un solo tipo de endometriosis se consideran raros.

También se describen otros 2 tipos de endometriosis teniendo en cuenta la ubicación del tejido endometrial.

Endometriosis interna: el tejido endometrial no se encuentra en la mucosa interna del útero, sino en otras capas de este órgano, por ejemplo en la musculatura uterina.

Endometriosis externa: los parches anormales de endometrio han crecido en otros órganos fuera del útero (variante típica de la enfermedad).

Síntomas de la endometriosis

El síntoma más común de la endometriosis es el dolor pélvico o abdominal, que a menudo se correlaciona con el ciclo menstrual, sin embargo una mujer con endometriosis también puede experimentar dolores no relacionados con su ciclo.  Para muchas mujeres el dolor de la endometriosis es tan grave y debilitante, que afecta su vida de manera significativa. Este dolor se puede sentir:

  • Antes / durante / después de la menstruación
  • Durante la ovulación
  • En el intestino durante la menstruación
  • Al orinar
  • Durante o después de las relaciones sexuales
  • En la región lumbar

Otros síntomas pueden incluir:

  • diarrea o estreñimiento (especialmente asociado con la menstruación)
  • distensión abdominal (especialmente asociado con la menstruación)
  • sangrado muy abundante o irregular
  • manchado entre períodos
  • fatiga
  • problemas de infertilidad

Se estima que el 30-40% de las mujeres con endometriosis puede sufrir de infertilidad.

La endometriosis también puede causar cicatrices y adherencias que distorsionan la anatomía interna de la mujer. En etapas avanzadas, los órganos internos pueden unirse, causando una condición conocida como “pelvis congelada”. Aunque no es tan común, sí se han registrado casos.

Aprender a gestionar esta enfermedad puede ser un proceso a largo plazo. Es importante que la mujer se informe, que dedique tiempo a encontrar un médico con experiencia en el tema y considere la opción de unirse a un grupo de apoyo.

Zonas más afectadas por la endometriosis

Las lesiones de la endometriosis se pueden encontrar en cualquier parte de la cavidad pélvica, por ejemplo:

  • Los ovarios
  • Las trompas de Falopio
  • La pared lateral de la pelvis (peritoneo)
  • Los ligamentos del útero
  • El tabique recto-vaginal.

También se puede encontrar con menos frecuencia en:

  • La vejiga
  • Los intestinos, el colon, el apéndice y el recto.

Causas que provocan la endometriosis

Existen diferentes hipótesis sobre las causas de la endometriosis, pero desafortunadamente no logran explicar todos los mecanismos relacionados con el desarrollo de la enfermedad. La mayoría de los científicos que trabajan en este campo coinciden en que la endometriosis se ve agravada por la actividad del estrógeno, de ahí que la mayoría de los tratamientos actuales estén enfocados en disminuir la producción de estrógenos en el cuerpo de la mujer para aliviar sus síntomas.

Las teorías con mayor aceptación plantean que el origen de la endometriosis se debe a la combinación de ciertos factores presentes en la mujer.

Metaplasia

El término metaplasia se refiere al reemplazo de un tipo de tejido normal maduro por otro tejido igual o similar. Varias personas han propuesto que, en algunos casos, el tejido endometrial tiene la capacidad de sustituir a otros tipos de tejidos fuera del útero. Hay investigadores que creen que esto ocurre cuando el útero se está preparando para la implantación de un embrión. Otros plantean que algunas células adultas conservan la capacidad que tenían en la etapa embrionaria para transformarse en tejido reproductivo.

Menstruación retrógrada

Esta teoría fue promovida por el Dr. John Sampson en 1920, quien supuso que el tejido menstrual podía fluir hacia atrás a través de las trompas de Falopio (“flujo retrógrado”) y depositarse en los órganos de la pelvis. Sin embargo, se obtuvo poca evidencia de que las células endometriales realmente pudieran unirse a los órganos pélvicos y crecer en ellos. Años más tarde, los investigadores encontraron que hasta el 90% de las mujeres tiene flujo retrógrado, pero dado que la mayoría de las mujeres no desarrollan endometriosis, se ha llegado a la conclusión de que debe existir un detonante adicional para la endometriosis, tal vez un problema en el sistema inmune o una disfunción hormonal.

La teoría de la menstruación retrógrada tampoco explica cómo la endometriosis se desarrolla en mujeres que han tenido una histerectomía o una ligadura de trompas; ni por qué, en raros casos, algunos hombres han desarrollado endometriosis cuando han sido tratados con estrógenos después de una cirugía de próstata.

Disposición genética

Se ha demostrado que los familiares de primer grado de mujeres que padecen la endometriosis son más propensos a desarrollarla en algún momento de su vida. Cuando hay un vínculo hereditario, la enfermedad tiende a ser más grave en la próxima generación. Actualmente existen investigaciones que estudian muestras de sangre de hermanas que padecen de endometriosis, con la esperanza de poder aislar un gen de la enfermedad.

Distribución linfática o vascular

Los fragmentos endometriales pueden viajar a través de los vasos sanguíneos y el sistema linfático hacia otras partes del cuerpo. Esto puede explicar por qué la endometriosis termina desarrollándose en sitios distantes, como el pulmón, el cerebro, la piel o los ojos.

Disfunción del sistema inmune

Algunas mujeres con endometriosis parecen mostrar ciertas anomalías o disfunciones inmunológicas. No se tiene total seguridad de que esto sea una causa o un efecto de la enfermedad.

Factores ambientales

Algunos estudios han señalado que ciertos factores ambientales contribuyen al desarrollo de la endometriosis. Específicamente se ha hablado de la forma en que las toxinas medio-ambientales afectan a las hormonas reproductivas y a la respuesta del sistema inmunológico. Hasta el momento esta teoría no ha sido probada.

Factores de riesgo para la endometriosis

Entre los principales factores de riesgo para la endometriosis se encuentran:

  • Tener un familiar con endometriosis (ej.: mamá, hermana o tía).
  • No haber tenido ningún embarazo.
  • Tener el primer período a una edad muy temprana.
  • Tener la menopausia tardía.
  • Presentar ciclos menstruales muy cortos, menores de 27 días.
  • Tener altos niveles de estrógeno en el cuerpo por mucho tiempo.
  • Experimentar sangrado abundante durante la menstruación.
  • Tener un índice de masa corporal muy bajo.
  • Consumir bebidas alcohólicas de forma regular o excesiva.
  • Padecer ciertas condiciones médicas que impiden el paso correcto del flujo menstrual a través de la vagina.
  • Tener anomalías en el útero.

Grados de endometriosis

La endometriosis se puede clasificar en grados o estadios, que van avanzando del I al IV a medida que aumenta la gravedad, ubicación, tamaño, profundidad y adherencia de los implantes de endometriosis.

Los grados de la endometriosis son:

  • Endometriosis de grado I o endometriosis mínima. Hay implantes aislados y superficiales, pero no hay adherencias.
  • Endometriosis de grado II o endometriosis leve. Existen implantes endometriales superficiales, menores de 5 cm, que están adheridos o dispersos por el peritoneo y los ovarios, pero no afectan a otros órganos.
  • Endometriosis de grado III o endometriosis moderada. Hay múltiples nódulos endometriales, que en su mayoría son invasivos. También puede haber adherencias en los ovarios o en las trompas.
  • Endometriosis de grado IV o endometriosis severa. En este estadio de la endometriosis existen múltiples placas de tejido endometrial, tanto superficiales como profundas. Hay endometriomas de gran tamaño llenos de sangre (quistes de chocolate) y es muy probable que se presente infertilidad. Por lo general, en estos casos las adherencias son de gran extensión.

Consecuencias de la endometriosis

Podría decirse que las principales consecuencias de la endometriosis son el dolor pélvico / abdominal intenso y los problemas de infertilidad.

La endometriosis suele causar un dolor incapacitante y sordo, que condiciona diferentes facetas de la vida de la mujer, por ejemplo a nivel laboral, en el plano familiar y en sus relaciones íntimas de pareja. En algunos casos este dolor puede ser mal diagnosticado por el personal médico, y recibir un tratamiento inadecuado.

Por otro lado, la endometriosis puede tener graves consecuencias en la fertilidad femenina. De hecho, es muy común que la mujer acuda al médico en primer lugar por la imposibilidad de quedar embarazada, no porque sospeche de la endometriosis. Esta enfermedad puede bloquear el ciclo de fertilidad debido a la presencia de inflamación abdominal, obstrucción de las trompas de Falopio y trastornos en la producción de hormonas y otras sustancias necesarias para la fertilidad. Además de la infertilidad, la endometriosis también incrementa el riesgo de aborto.

Diagnóstico de la endometriosis

Se plantea que en la mayoría de los casos existe un diagnóstico retrasado de la endometriosis, ya que sus síntomas no se reconocen fácilmente mediante la atención primaria de salud; a veces ni siquiera la propia mujer es consciente de ello.

La endometriosis puede ser diagnosticada mediante una laparoscopia con “inspección visual”, a menos que la enfermedad sea visible en la vagina o en otra parte. Este es el método más fiable para lograrlo; se dice que el diagnóstico de la endometriosis no debe asegurarse a menos que la enfermedad haya sido observada directamente durante una laparoscopia.

El cirujano que realiza este procedimiento debe saber lo que está buscando; de hecho, muchas veces la incidencia del diagnóstico de endometriosis se ha reducido a la curiosidad del cirujano o del patólogo que examina la biopsia. Puede darse el caso de que un especialista no reconozca visualmente la enfermedad y emita un diagnóstico de endometriosis “negativo”. Por eso la mayoría de los ginecólogos también insisten en que un patólogo debe examinar una biopsia del tejido endometrial antes de confirmar el diagnóstico.

Actualmente no existe una prueba sencilla para diagnosticar la endometriosis. Esto ha causado retrasos de hasta 12 años en el diagnóstico de la condición.

Tratamiento de la endometriosis

No existe una cura conocida para la endometriosis. Sin embargo, existen tratamientos que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de la mujer. Es muy importante que exista comunicación entre la paciente y su médico para elegir la opción de tratamiento más adecuada, valorando aspectos como los síntomas, la forma en que afectan su vida diaria y si se desea tener hijos en el presente o en el futuro.

Tratamientos hormonales para la endometriosis

Las células del endometrio necesitan estrógeno para crecer y sobrevivir. Esto explica porqué básicamente el tratamiento hormonal actúa reduciendo la cantidad de estrógeno que la mujer produce, o bloqueando el efecto del estrógeno en las células endometriales. De ese modo se logra que los parches de endometriosis disminuyan gradualmente y se puedan eliminar.

Existen varias opciones de tratamiento hormonal. Todas ellas tienen tasas de éxito para aliviar el dolor, sin embargo no mejoran la fertilidad.

  • La píldora anticonceptiva oral. Muchas mujeres reportan alivio de sus síntomas cuando toman la píldora. Esta detiene la ovulación y por tanto reduce la cantidad de estrógeno producido por los ovarios. Los períodos se vuelven más ligeros y menos dolorosos, disminuye el dolor en el área pélvica y el malestar durante las relaciones sexuales. Ver: La endometriosis y la píldora anticonceptiva
  • El sistema intrauterino (SIU). El SIU es un pequeño dispositivo plástico que se coloca en el útero, cuya función en la liberación de la hormona levonorgestrel. Su efecto hace que el revestimiento uterino sea más delgado e incluso impide la ovulación en algunas mujeres. Todo esto ayuda a reducir el dolor y el sangrado entre períodos asociados con la endometriosis. Una vez colocado, el SIU puede ser eficaz para la anticoncepción y para aliviar el dolor durante un máximo de cinco años.
  • Análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH). Estos medicamentos bloquean la liberación de gonadotropinas por la glándula pituitaria, lo que reduce en gran medida la cantidad de estrógeno que producen los ovarios. Existen varias preparaciones análogas de la GnRH, por ejemplo buserelina, goserelina, nafarelina, leuprorelina y triptorelina. Algunas vienen en forma de spray nasal y otras se deben administrar mediante inyección. Debido a los niveles muy bajos de estrógeno que provoca esta alternativa, pueden ocurrir efectos secundarios, por ejemplo sofocos, sequedad vaginal, disminución del deseo sexual, dolores de cabeza, dificultades para dormir e incluso ausencia menstrual.
  • Tabletas de hormona progestágeno. Estas tabletas (noretisterona, didrogesterona, medroxiprogesterona) reducen el efecto de los estrógenos en las células endometriales y hace que se reduzcan. Los progestágenos también previenen la ovulación y por tanto disminuyen el nivel de estrógenos en el cuerpo. Los posibles efectos secundarios incluyen sangrado menstrual irregular, aumento de peso, cambios de humor y distensión abdominal.
  • Tratamiento con Danazol. Este fármaco funciona principalmente mediante la reducción de la cantidad de gonadotropinas, lo cual también reduce la cantidad de estrógeno. Por lo general detiene los períodos menstruales. Los efectos secundarios que se presentan comúnmente incluyen aumento de peso, crecimiento del cabello, acné y cambios de humor. En raras ocasiones el danazol provoca un engrosamiento de la voz que puede ser irreversible.

Nota: es importante usar un método anticonceptivo como el condón mientras se sigue un tratamiento hormonal, ya que existe el riesgo de que estos tratamientos afecten el buen desarrollo de un bebé.

Cirugía

Cuando los tratamientos hormonales no tienen efecto sobre la endometriosis, el médico puede recomendar que la mujer se someta a una cirugía para tratar la enfermedad. Esta cirugía puede ser muy compleja, especialmente si la paciente también tiene fibromas, adenomiosis u otras complicaciones.

Laparoscopia en la endometriosis

La laparoscopia es un procedimiento que permite diagnosticar, tratar y eliminar las adherencias causadas por la endometriosisEsto significa que la enfermedad puede ser diagnosticada y tratada en una misma cirugía. Ver: Cirugía laparoscópica para la endometriosis

Otros procedimientos quirúrgicos para la endometriosis

Los procedimientos quirúrgicos que se pueden realizar durante una laparoscopía incluyen:

  • La eliminación o destrucción de los implantes endometriales
  • La eliminación o destrucción de la endometriosis ovárica (endometriomas)
  • La eliminación de las adherencias
  • La eliminación de la endometriosis rectovaginal y rectosigmoidea profunda
  • La extracción del útero (histerectomía) Ver: Histerectomía en casos de endometriosis
  • La extracción de uno o ambos ovarios (ooforectomía)
  • Operación en el intestino o la vejiga
  • La amputación laparoscópica del nervio uterino y la neurectomía presacra

Los implantes endometriales pueden ser tratados usando dos técnicas:

Escisión: los implantes endometriales son cortados con ayuda de una tijeras o el láser. Esta técnica no daña los implantes, por lo que el ginecólogo puede enviar una biopsia del tejido al patólogo para confirmar que no se trata de cáncer u otra condición.

Coagulación: los implantes son destruídos mediante su quema con una pistola de aire caliente o su pulverización con un rayo láser. Es necesario tener cuidado para destruir todo el implante y que este no vuelva a crecer, evitando también la destrucción del tejido cercano, como la zona del intestino o la vejiga. 

De las dos técnicas, la escisión requiere más habilidad y más tiempo, pero es más eficaz. 

Tratamiento de la endometriosis ovárica

El tratamiento de la endometriosis ovárica depende del tipo de lesión y de su tamaño. Como se ha mencionado antes, estos quistes se denominan “endometriomas” o “quistes de chocolate”.

  • Implantes superficiales: pueden ser destruidos por coagulación o vaporización.
  • Endometriomas pequeños con menos de 3 cm de diámetro: pueden ser perforados y drenados. Cuando el revestimiento interior del quiste ha sido examinado, puede ser destruido mediante la coagulación o vaporización.
  • Endometriomas grandes de más de 3 cm de diámetro: se pueden escindir o drenar y coagular. En algunos casos se puede extirpar parte del tejido ovárico circundante para asegurarse de que todo el quiste ha sido eliminado.

Se recomienda que los quistes ováricos grandes, mayores de 3 cm de diámetro, sean extirpados en lugar de drenados y coagulados. 

Tratamiento de la endometriosis rectovaginal y rectosigmoidea profunda

En casos de endometriosis profunda la cirugía normalmente sólo se usa si la enfermedad está causando síntomas o puede causarlos en el futuro. Si una mujer padece de endometriosis rectovaginal profunda sin síntomas, por lo general solo se mantiene vigilada y controlada, ya que esta endometriosis rara vez empeora o se vuelve sintomática. Sin embargo cuando la endometriosis produce constricción de los intestinos o el uréter, sí debe ser eliminada quirúrgicamente.

Si el tratamiento quirúrgico se considera necesario, se deben extirpar todas las lesiones profundas en una sola operación para evitar la necesidad de cirugías adicionales. Esta cirugía es difícil, compleja y puede causar complicaciones mayores. Es esencial que la paciente discuta a fondo con el ginecólogo cuáles serán los procedimientos quirúrgicos que se van a realizar y sus posibles complicaciones.

¿Cómo aliviar el dolor de la endometriosis?

La mayoría de las mujeres que padecen de endometriosis deben recurrir al uso de analgésicos para aliviar el dolor. Aquí se incluyen medicamentos como la aspirina, el paracetamol, el panadol. También se suelen prescribir fármacos anti-inflamatorios no esteroideos para prevenir y controlar el dolor y la inflamación, como el ibuprofeno, el naproxeno sódico y el ácido mefenámico.

Tratamiento natural y remedios caseros para la endometriosis

Cuando los síntomas de la endometriosis son leves, algunas pacientes pueden notar mejoría y encontrar alivio simplemente haciendo modificaciones en su estilo de vida, sin requerir un tratamiento. Aunque las siguientes medidas no curan la endometriosis, pueden resultar muy útiles para controlar los síntomas y no agravar la enfermedad.

El tratamiento natural y los mejores remedios caseros para la endometriosis incluyen:

Cambios en el estilo de vida

En algunos casos de endometriosis se ha observado alivio del dolor gracias a la práctica regular de ejercicios y varias técnicas de relajación, de ahí que sean dos recomendaciones importantes. También se aconseja adoptar posiciones cómodas durante las relaciones sexuales en caso de presentar dolor por la penetración profunda.

Acupuntura

Existen pacientes con endometriosis que consiguen un alivio significativo del dolor al combinar acupuntura, cambios en la alimentación y el tratamiento médico convencional. Además de mejorar el dolor causado por la endometriosis, la acupuntura mejora el estado emocional y el sistema inmunológico de la paciente. Esta técnica complementaria, cuyo objetivo es armonizar  la energía vital, no tiene efectos secundarios y complementa muy bien el tratamiento convencional ginecológico / endocrino.

Omega-3

Las grasas saludables Omega 3 tienen un efecto antiinflamatorio que podría desalentar la implantación de las células endometriales y reducir las probabilidades de desarrollar endometriosis. Estas grasas se encuentran en pescados grasos como el salmón, la sardina y el atún, en las nueces y semillas, en el aguacate, en el aceite de oliva extra virgen, entre otros alimentos.

Dieta

La dieta no afecta directamente a la endometriosis, pero sí es un factor a tomar en cuenta para tratar los síntomas propios de esta enfermedad y para mejorar la calidad de vida de la paciente. Mantener una alimentación sana y balanceada ayuda a disminuir síntomas como el dolor, la inflamación, los problemas digestivos y hormonales. Ten en cuenta los siguientes consejos relacionados con la dieta para pacientes con endometriosis:

  • Evitar los extremos en cuanto a porcentaje de grasa corporal; no es bueno tener obesidad, ni un índice de grasa muy bajo.
  • Evitar los alimentos ricos en grasas, azúcares, trigo y cafeína.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
  • Los pacientes con endometriosis deben consumir alimentos frescos, que hayan sido cultivados de forma orgánica. Aquí se incluyen fuentes de proteína de alta calidad (carne, pollo, pescado y huevos), frutos secos, semillas y leguminosas, vegetales crudos de hojas verdes, de color rojo o naranja; bayas y demás frutas ricas en antioxidantes.
  • Consumir alimentos ricos en vitaminas B, como los vegetales crucíferos, pues su presencia ayuda a que el estrógeno se una con la fibra y pueda ser eliminado del cuerpo.
  • Es recomendable que las mujeres con endometriosis consuman alimentos ricos en hierro, ya que este mineral puede disminuir significativamente en casos de sangrado abundante.
  • La fibra es otro componente esencial en la dieta para pacientes con endometriosis. Es necesaria para favorecer la buena función intestinal y para eliminar el exceso de estrógeno.
  • Evitar los alimentos procesados que tengan jarabe de maíz alto en fructosa, así como ingredientes artificiales.
  • Disminuir el consumo frutas cítricas, ya que estas pueden causar irritación estomacal, aumentar la producción de estrógeno e impedir su correcta eliminación del cuerpo.

Endometriosis, embarazo e infertilidad

La investigación científica ha confirmado que las mujeres que padecen de endometriosis generalmente suelen tener más dificultades para quedar embarazadas, pero es necesario aclarar que la endometriosis no implica una infertilidad definitiva, sino que la mujer puede tener más problemas para concebir. Muchas mujeres con endometriosis logran quedar embarazada sin grandes complicaciones, mientras otras solo lo consiguen después de mucho tiempo o de haberse sometido a cirugías, técnicas de reproducción asistida, o ambas. Ver: Endometriosis, Embarazo e infertilidad

Endometriosis y adherencias pélvicas

Las adherencias son bandas de tejido cicatricial fibroso que se forman en el interior del cuerpo. Se pueden desarrollar en cualquier parte, entre casi todos los órganos y tejidos. Las adherencias pélvicas varían en apariencia, desde finas y transparentes hasta gruesas, densas y oscuras. En algunos casos pueden llegar a extenderse a lo largo de la pelvis, creando lo que se conoce como “pelvis congelada” o “pelvis fija”.

Las mujeres con endometriosis pueden presentar diferentes adherencias, por ejemplo entre un ovario y la pared de la pelvis, o entre la vejiga y el útero. El dolor asociado a estas bandas de tejido anormal se describe como punzante, agudo o intenso. El riesgo de desarrollar adherencias pélvicas es elevado en pacientes con endometriosis debido a factores como:

La realización de cirugías. Las adherencias están consideradas como una complicación postoperatoria, ya que al retirar los parches de tejido endometrial existe una mayor probabilidad de desarrollar una unión entre los tejidos dañados.

La inflamación local. La endometriosis por sí sola causa inflamación en las zonas afectadas, factor clave en la formación de adherencias. Estas se pueden formar como resultado de los sangrados endometriales, que conducen a la formación de tejido cicatrizante nuevo, irónicamente como parte del proceso de curación. Este tejido lesionado no sólo forma una cicatriz, sino que puede entrar en contacto con otra zona inflamada cercana y formar una banda de tejido, o adherencia, entre estas dos áreas.

Al igual que la propia endometriosis, las adherencias pueden causar dolor fuerte y afectar la calidad de vida de la mujer.

Prevención de la endometriosis

La endometriosis es una enfermedad que no puede prevenirse por completo, pero teniendo en cuenta que responde a los altos niveles de estrógeno, el riesgo de padecerla se puede reducir significativamente al disminuir los niveles de dicha hormona en el cuerpo.

Medidas para disminuir la cantidad de estrógeno y prevenir la endometriosis:

  • El uso de pastillas anticonceptivas está considerado como una de las opciones más efectivas para evitar la endometriosis. Aunque no eliminan todo el riesgo, sí pueden prevenirlo o retrasarlo.
  • Hacer ejercicios y tener una vida activa ayuda a prevenir la endometriosis porque mantiene el porcentaje de grasa corporal bajo control y disminuye el estrógeno del cuerpo.
  • Mantener una alimentación saludable y balanceada también reduce el riesgo de padecer endometriosis y muchas otras enfermedades. Se recomienda consumir abundantes vegetales de hojas verdes, verduras de color rojo y amarillo, frutas con alto contenido de antioxidantes, alimentos ricos en hierro, fibra y grasas omega-3.
  • Las bebidas alcohólicas o con alto contenido de cafeína pueden aumentar los niveles de estrógeno, de ahí que deban evitarse, no solo para prevenir la endometriosis sino para frenar su avance en personas que ya la padecen.
  • Evitar los alimentos a base de soya, ya que pueden contribuir al desarrollo de la condición y empeorar sus síntomas.
  • Los xenoestrógenos son sustancias químicas que imitan al estrógeno y se encuentran en carnes, lácteos, productos con restos de insecticidas y/o pesticidas, alimentos con aditivos artificiales y en artículos de baño, como jabones, lociones, champús. Se recomienda evitar al máximo el uso y consumo de productos que puedan contenerlos.

[Video] Endometrio y endometriosis

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