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ENDOMETRIO

Endometriosis

La endometriosis es una condición donde el tejido que reviste el interior del útero se encuentra en una zona distinta de esta.

En general se reconoce que aproximadamente el 10% de todas las mujeres durante sus años reproductivos, desde el inicio de la menstruación hasta la menopausia, se ven afectadas por la endometriosis. Esto equivale a 176 millones de mujeres en todo el mundo, independientemente de su origen étnico y social, que tienen que lidiar con los síntomas de la endometriosis durante los primeros años de su vida.

Contenido del artículo

Tipos de endometriosis

Los tipos de endometriosis responden a la localización y al grado de penetración de las lesiones en el tejido afectado. Teniendo esto en cuenta, se presentan tres tipos de endometriosis, los cuales son:

  • La endometriosis peritoneal. Las lesiones, que afectan al peritoneo (membrana que recubre los órganos internos), son superficiales. Pueden ser manchas en los ovarios de color negro, blanco o de tonalidad rojiza.
  • La endometriosis ovárica. Son quistes en los ovarios que están llenos de un líquido con apariencia achocolatada. Estos quistes se llaman endometriomas y comúnmente se les conoce como quistes de chocolate. En ocasiones, los endometriomas pueden hacer que el peritoneo se adhiera a los órganos sexuales internos o al intestino.
  • La endometriosis profunda. Esta endometriosis es la menos frecuente, la de mayor severidad y la que supone consecuencias más graves para la salud. Como las lesiones son profundas, a más de 5mm en el peritoneo, puede afectar ligamentos que sirven de unión para el útero y la pelvis, e invadir otros órganos como intestino, vejiga, recto, uréteres, entre otros.

En su mayoría, las pacientes con esta enfermedad presentan varios tipos de endometriosis. Es más, los casos puros de un solo tipo de endometriosis son raros.

También podemos describir dos tipos de endometritis teniendo en cuenta la ubicación del tejido endometrial. Una es la endometriosis interna, en donde el tejido endometrial se encuentra, no en la mucosa uterina donde debería estar, si no en otras capas de este órgano, como en la musculatura uterina. El otro tipo de endometriosis es la endometriosis externa, que como su nombre sugiere se refiere a tejido endometrial en otros órganos fuera del útero.

Síntomas de la endometriosis

El síntoma más común de la endometriosis es el dolor pélvico o abdominal, signo que a menudo se correlaciona con el ciclo menstrual, aunque una mujer con endometriosis también puede experimentar dolores no relacionados con su ciclo.  Para muchas mujeres, el dolor de la endometriosis es tan grave y debilitante que afecta su vida de manera significativa.

El dolor se puede sentir:

  • Antes / durante / después de la menstruación
  • Durante la ovulación
  • En el intestino durante la menstruación
  • Al orinar
  • Durante o después de las relaciones sexuales
  • En la región lumbar

Otros síntomas pueden incluir:

  • diarrea o estreñimiento (en particular en relación con la menstruación)
  • distensión abdominal (en particular en relación con la menstruación)
  • sangrado pesado o irregular
  • fatiga

La endometriosis también puede causar cicatrices y adherencias que distorsionan la anatomía interna de la mujer. En etapas avanzadas, los órganos internos pueden fundirse, causando una condición conocida como “pelvis congelada.” Esto no es común, pero a veces ocurre.

Se estima que entre el 30-40% de las mujeres con endometriosis puede sufrir de infertilidad.

Si tú o alguien cercano a ti padece de endometriosis, es importante que investigues acerca de la enfermedad tanto como sea posible porque existen muchos mitos y conceptos erróneos en torno a ella.

Para muchas mujeres, el manejo de esta enfermedad puede ser un proceso a largo plazo. Por lo tanto, es importante que se informen, tomen el tiempo para encontrar un buen médico y consideren unirse a un grupo de apoyo local.

Zonas más afectadas por la endometriosis

Las lesiones de la endometriosis se pueden encontrar en cualquier parte de la cavidad pélvica, como son:

  • Los ovarios
  • Las trompas de Falopio
  • La pared lateral de la pelvis (peritoneo)
  • Los ligamentos del útero
  • El tabique recto-vaginal, entre otros.

Además, se puede encontrar con menos frecuencia en:

  • La vejiga
  • Los intestinos, el colon, apéndice y el recto.

Causas que provocan la endometriosis

Existen diferentes hipótesis sobre las causas de la endometriosis, pero desafortunadamente, no explican plenamente todos los mecanismos relacionados con el desarrollo de la enfermedad. La mayoría de los científicos que trabajan en ese campo coinciden en que la endometriosis se ve agravada por el estrógeno, de ahí que la mayoría de los tratamientos actuales actúen disminuyendo la producción de estrógenos en el cuerpo de la mujer con el fin de aliviar los síntomas.

Varias teorías, con mayor aceptación, plantean que la aparición de la endometriosis se debe a la combinación de ciertos factores presentes en la mujer.

  • Metaplasia. La metaplasia significa el reemplazo de un tipo normal de tejido maduro por otro de tejido igual o similar. Varias personas han propuesto que el tejido endometrial tiene la capacidad, en algunos casos, de sustituir a otros tipos de tejidos fuera del útero.

Algunos de estos investigadores creen que esto ocurre cuando el útero se está preparando para la implantación del embrión. Otros creen que algunas células adultas conservan la capacidad que tenían en la etapa embrionaria para transformarse en tejido reproductivo.

  • Menstruación retrógrada.  Esta teoría fue promovida por el Dr. John Sampson en 1920. Supuso que el tejido menstrual fluía hacia atrás a través de las trompas de Falopio (llamado “flujo retrógrado”) y se depositaba en los órganos de la pelvis. Sin embargo, hubo poca evidencia de que las células endometriales realmente se pudieran unir a los órganos pélvicos de la mujer y crecer en ellos. Años más tarde, los investigadores encontraron que el 90% de las mujeres tienen flujo retrógrado, pero como la mayoría de las mujeres no desarrollan endometriosis, algunos médicos han llegado a la conclusión de que algo puede ser el detonante para la endometriosis, tal vez un problema en el sistema inmune o una disfunción hormonal.

La teoría de la menstruación retrógrada tampoco explica cómo se desarrolla la endometriosis en las mujeres que han tenido una histerectomía o una ligadura de trompas, ni por qué, en raros casos, los hombres han desarrollado endometriosis cuando han sido tratados con estrógenos después de la cirugía de próstata.

  • Disposición genética. Se ha demostrado que los parientes de primer grado de mujeres con esta enfermedad son más propensos a desarrollar la endometriosis y cuando hay un vínculo hereditario, la enfermedad tiende a ser más grave en la próxima generación.
  • Hay estudios en todo el mundo que investigan las muestras de sangre de hermanas que padecen de endometriosis, con la esperanza de aislar un gen de la enfermedad.
  • Distribución linfática o vascular. Los fragmentos endometriales pueden viajar a través de los vasos sanguíneos o el sistema linfático hacia otras partes del cuerpo. Esto puede explicar cómo la endometriosis termina en sitios distantes, tales como el pulmón, el cerebro, la piel o los ojos.
  •  Disfunción del sistema inmune. Algunas mujeres con endometriosis parecen mostrar ciertas anomalías o disfunciones inmunológicas. No se tiene total seguridad de que esto sea una causa o un efecto de la enfermedad.
  • Influencias ambientales. Algunos estudios han señalado que los factores ambientales contribuyen al desarrollo de la endometriosis, específicamente relacionados con la forma en que las toxinas en el medio ambiente tienen un efecto sobre las hormonas reproductivas y la respuesta del sistema inmunológico. Esta teoría no ha sido probada y sigue siendo controversial.

Factores de riesgo para la endometriosis

Entre los factores de riesgo para la endometriosis están:

  • Familiar con endometriosis (ej.: mamá, hermana o tía).
  • No haber dado luz.
  • Primer período a muy temprana edad.
  • Una menopausia tardía.
  • Ciclos menstruales muy cortos, menores de 27 días.
  • Altos niveles de estrógeno en el cuerpo por mucho tiempo.
  • Abundante sangrado en la menstruación.
  • Índice de masa corporal muy bajo.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Ciertas condiciones médicas que impiden el paso correcto del flujo menstrual a través de la vagina.
  • Útero con anormalidades.

Grados de endometriosis

La endometriosis se puede clasificar en grados o estadios, contando del I al IV, aumentando según la gravedad, ubicación, tamaño, profundidad y adherencia de los implantes de endometriosis.

La endometriosis de I y II grado, con implantes que son superficiales y de leve adherencia, la presentan un buen número de mujeres. En los casos de endometriosis de grados III y IV, es decir moderada y grave, hay presencia de quistes de chocolate y las adherencias son más graves. Cabe señalar que no existe una correlación entre el grado de la endometriosis y los síntomas y la gravedad de los mismos. Aunque cuando hay endometriosis severa, grado IV, es muy probable que se presente la infertilidad. A continuación, especificamos los grados de endometriosis:

  • Endometriosis de I grado o endometriosis mínima. Hay implantes aislados pero no hay adherencias.
  • Endometriosis de II grado o endometriosis leve. Los implantes endometriales presentes son superficiales, menores de 5 cm y están adheridos o dispersos por el peritoneo y los ovarios, pero no afectan otros órganos.
  • Endometriosis de III grado o endometriosis moderada. Hay presencia de múltiples nódulos endometriales, y en su mayoría son invasivos. También, puede haber adherencias en el ovario o en las trompas.
  • Endometriosis de IV grado o endometriosis severa. En este estadio de endometriosis son múltiples las placas, hay tanto superficiales como profundas. Hay endometriomas, unos quistes ováricos formados de tejido endometrial que son de gran tamaño y que se llenan de sangre, a los que se les conoce como quistes de chocolate. Por lo general, las adherencias con las membranas son de gran extensión.

Diagnóstico de la endometriosis

Existe un retraso significativo en relación al diagnóstico de la endometriosis ya que los síntomas de la enfermedad no se reconocen fácilmente mediante la atención primaria de salud, ni siquiera por las propias mujeres.

La endometriosis puede ser diagnosticada por laparoscopia con “inspección visual”, a menos que la enfermedad sea visible en la vagina o en otra parte. El cirujano que realice este procedimiento tiene que saber lo que está buscando, de hecho, la incidencia del diagnóstico de endometriosis se ha reducido a la curiosidad del cirujano y del patólogo que examina la biopsia. Puede darse el caso de que un especialista no reconozca visualmente la enfermedad y dé un diagnostico de endometriosis “negativo”.

Hoy en día no existe una prueba sencilla que se pueda utilizar para diagnosticar la endometriosis, causa a la que se le puede atribuir la existencia de retrasos en el diagnóstico de hasta 12 años en algunos centros asistenciales.

Esto hace que el diagnóstico de la endometriosis sea un reto, y por lo tanto, que los especialistas experimentados deban ser capaces de reconocer los síntomas sugestivos de endometriosis mediante la conversación con la mujer y su historial de síntomas. Para que esto se cumpla, también es importante que la mujer sea honesta acerca de todos sus síntomas y el patrón de estos.

Tratamiento de la endometriosis

No existe una cura conocida para la endometriosis. Sin embargo, existen tratamientos que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de la mujer. El truco es encontrar la solución más adecuada para cada persona, algo fácil de lograr si se conversa con el médico acerca de los síntomas, cómo afectan su vida diaria y si desea tener hijos en el presente o en el futuro.

Tratamientos hormonales para la endometriosis

El estrógeno es una hormona que se produce en los ovarios. Las células que recubren el interior del útero, las células del endometrio, necesitan estrógeno para crecer y sobrevivir, pero aquellas que salen fuera del útero y causan la endometriosis también necesitan estrógeno.

Básicamente el tratamiento hormonal actúa reduciendo la cantidad de estrógeno que la mujer produce, o bloqueando el efecto del estrógeno en las células endometriales. De ese modo, los parches de endometriosis disminuyen gradualmente y se pueden eliminar. Existen varias opciones. Todas ellos tienen tasas de éxito para aliviar el dolor, sin embargo, no mejoran la fertilidad.

  • La píldora anticonceptiva oral. La píldora no está autorizada para el tratamiento de la endometriosis, sin embargo muchas mujeres reportan alivio de sus síntomas cuando toman la píldora. Esta detiene la ovulación y por tanto reduce la cantidad de estrógeno producido por los ovarios. Los períodos se vuelven más ligeros y menos dolorosos, disminuye el dolor durante el sexo y mejora el dolor en el área pélvica. Ver; La endometriosis y la píldora anticonceptiva.
  • El sistema intrauterino (SIU). El SIU es un pequeño dispositivo plástico que se coloca en el útero y que contiene una hormona llamada levonorgestrel. El progestágeno en el SIU hace que el revestimiento del útero sea más delgado y probablemente también tenga algún efecto sobre el ovario e impida la liberación del óvulo cada mes. Además puede reducir el dolor asociado a la endometriosis y eliminar el sangrado entre períodos. Una vez puesto en marcha, puede seguir siendo eficaz para la anticoncepción y para aliviar el dolor durante un máximo de cinco años.
  • Análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH). Estos medicamentos bloquean la liberación de gonadotropinas por la glándula pituitaria, lo que reduce en gran medida la cantidad de estrógeno que producen los ovarios. Existen varias preparaciones análogas de la GnRH que incluyen la buserelina, goserelina, nafarelina, leuprorelina y triptorelina. Algunas vienen en forma de spray nasal, otras son administradas por inyección. Debido a los niveles muy bajos de estrógeno pueden ocurrir efectos secundarios, por ejemplo, sofocos, sequedad vaginal, disminución del deseo sexual, dolores de cabeza, dificultades para dormir e incluso la ausencia de la menstruación. Para poner fin a estos efectos secundarios una opción puede ser tomar una pequeña dosis de estrógeno y progestágeno como terapia de reemplazo hormonal.
  • Tabletas de hormona progestágeno. Estas reducen el efecto de los estrógenos en las células endometriales y hace que se reduzcan. Los progestágenos también previenen la ovulación y por tanto disminuyen el nivel de estrógeno. Dichas tabletas incluyen la noretisterona, didrogesterona y la medroxiprogesterona. Los efectos secundarios que pueden presentarse incluyen el sangrado menstrual irregular, el aumento de peso, cambios de humor y la distensión abdominal.
  • El danazol. Funciona principalmente mediante la reducción de la cantidad de gonadotropinas que se producen y por tanto, reducen también la cantidad de estrógeno. Los efectos secundarios que se presentan comúnmente incluyen el aumento de peso, crecimiento del cabello, acné y cambios de humor. En raras ocasiones, provocan un engrosamiento de la voz que puede ser irreversible. Por lo general, detiene los períodos menstruales.

Nota: se debe utilizar un método anticonceptivo como el condón si tienen relaciones sexuales mientras se sigue un tratamiento hormonal, ya que existe el riesgo de que los tratamientos hormonales afecten el buen desarrollo de un bebé.

Cirugía

Cuando los tratamientos hormonales no tienen efecto sobre la endometriosis, las mujeres deben someterse a una cirugía para tratar su enfermedad. Esta cirugía puede ser muy compleja, especialmente si la paciente también tiene fibromas, adenomiosis u otras complicaciones.

Laparoscopia en la endometriosis

La laparoscopia es una operación que utiliza un instrumento conocido como laparoscopio para:

  • diagnosticar la endometriosis
  • tratar la endometriosis
  • eliminar las adherencias causadas por la enfermedad.

Un laparoscopio es un instrumento fino parecido a un telescopio con unos 30 centímetros de longitud. Se inserta en la cavidad pélvica a través de un pequeño corte cerca del ombligo. Posee una fuente de luz y una lente que se encienden y aumentan el interior de la cavidad pélvica, para que el ginecólogo pueda observar los órganos en la pelvis y cualquier característica en ellos. Por lo general, tiene un segundo tubo conectado a lo largo de su longitud, donde se ubican los instrumentos quirúrgicos utilizados por el ginecólogo durante la operación.

La laparoscopia se realiza para diagnosticar la endometriosis, es el método más fiable para lograrlo. Se dice que el diagnóstico de la endometriosis no debe asegurarse a menos que la enfermedad haya sido observada directamente durante una laparoscopia. La mayoría de los ginecólogos también insisten en que un patólogo debe examinar una biopsia del tejido endometrial antes de confirmar el diagnóstico.

La cirugía laparoscópica también se realiza para extirpar las lesiones de la endometriosis y las adherencias pélvicas. Esto significa que la endometriosis puede ser diagnosticada y tratada al mismo tiempo, y sólo se necesita una sola operación. Ver; Cirugía laparoscópica para la endometriosis.

Otros procedimientos quirúrgicos para la endometriosis

La cirugía de la endometriosis tiene como objetivo reducir el dolor asociado a la endometriosis mediante la eliminación de toda la endometriosis visible y las adherencias asociadas. Los procedimientos quirúrgicos que se pueden realizar durante una laparoscopía incluyen:

  • La eliminación o destrucción de los implantes endometriales
  • La eliminación o destrucción de la endometriosis ovárica (endometriomas)
  • La eliminación de las adherencias
  • La eliminación de la endometriosis rectovaginal y rectosigmoidea profunda
  • La extracción del útero (histerectomía) Ver; Histerectomía en casos de endometriosis.
  • La extracción de uno o ambos ovarios (ooforectomía)
  • Operación en el intestino o la vejiga
  • La amputación laparoscópica del nervio uterino y la neurectomía presacra.

Los implantes endometriales pueden ser tratados usando dos técnicas:

Escisión. La escisión elimina los implantes endometriales cortándolos lejos del tejido circundante con unas tijeras, una pistola de calor muy fina o un rayo láser. La técnica no daña los implantes, por lo que el ginecólogo es capaz de enviar una biopsia del tejido extirpado al patólogo para confirmar que no se trata de cáncer u otra condición.

Coagulación. La coagulación destruye los implantes mediante su quema con una pistola de aire caliente o bien pulverizándolos con un rayo láser. Con esta técnica se debe tener un cuidado especial para destruir todo el implante y que este no vuelva a crecer, evitando también la destrucción del  tejido subyacente, como la zona del el intestino o la vejiga. La posibilidad de dañar accidentalmente el tejido subyacente hace que la mayoría de los ginecólogos estén preocupados por el uso de la coagulación en los implantes que se encuentran sobre los órganos vitales, como los intestinos y los grandes vasos sanguíneos.

De las dos técnicas, la escisión es más eficaz, requiere más habilidad y requiere más tiempo.
La habilidad y el tiempo requerido significan que no es utilizada por todos los ginecólogos. Su eficacia se ha demostrado en dos ensayos clínicos, donde las mujeres intervenidas presentaron menos síntomas 12 meses y 18 meses después de la cirugía, en comparación con las mujeres que se sometieron a una laparoscopia sin escisión de sus implantes.

Tratamiento de la endometriosis ovárica

El tratamiento de la endometriosis ovárica depende del tipo de lesión y de su tamaño. Los quistes ováricos se denominan “endometriomas” o frecuentemente “quistes de chocolate”.

  • Implantes superficiales: pueden ser destruidos por coagulación o vaporización.
  • Endometriomas pequeños con menos de 3 cm de diámetro: pueden ser perforados y drenados. Cuando el revestimiento interior del quiste se ha examinado, el revestimiento puede ser destruido mediante la coagulación o vaporización.
  • Endometriomas grandes de más de 3 cm de diámetro: se pueden escindir o drenar y coagular. Cuando se realiza la escisión de grandes quistes, todo el quiste es cortado del ovario circundante. Algunos de los tejidos del ovario adyacente pueden ser retirados con el quiste para asegurarse de que todo el quiste se ha eliminado. Para estos casos se abre el quiste y se drena, luego se destruye el revestimiento interior mediante la coagulación.

Se recomienda que los quistes ováricos grandes, mayores de 3 cm de diámetro, sean extirpados en lugar de drenados y coagulados. Algunos cirujanos consideran que los quistes de más de 6 cm necesitan ser tratados en dos pasos. En general los resultados de la escisión producen mejoras en cuanto al dolor, el tratamiento de la fertilidad, así como un menor riesgo de recurrencia.

Endometriosis rectovaginal y rectosigmoidea profunda

En casos de endometriosis profunda la cirugía normalmente sólo se usa si la enfermedad está causando síntomas o puede causarlos en el futuro. Si una mujer padece de endometriosis rectovaginal profunda sin síntomas, por lo general solo se mantiene vigilada y controlada, ya que tal endometriosis rara vez empeora o se vuelve sintomática. Sin embargo, si la endometriosis produce la constricción de los intestinos o el uréter, entonces debe eliminarse la endometriosis.

Si el tratamiento quirúrgico se considera necesario, se deben extirpar todas las lesiones profundas en una sola operación, para evitar la necesidad de cirugías adicionales. Esta cirugía es difícil, compleja y puede causar complicaciones mayores. Es esencial que la paciente discuta a fondo con su ginecólogo cuáles serán los procedimientos quirúrgicos que se van a realizar, para prepararse y dar su consentimiento.

Este tipo de cirugía puede implicar la eliminación de los ligamentos útero-sacros y la parte superior de la zona posterior de la vagina, junto con las lesiones profundas. El útero y los ovarios pueden ser eliminados o no. Si la endometriosis se ha extendido hacia la pared del intestino o la vejiga y ha causado o podría causarlos más adelante, entonces es necesario extirpar parte del intestino, la vejiga o los uréteres, así como reparar el área.

Si la cirugía puede afectar al intestino o el sistema urinario, deberá existir un debate y preparación de antemano. El paciente tendrá que someterse a un tratamiento preoperatorio para preparar dichos sistemas con  vistas a la operación. Es probable que también tenga que someterse a pruebas e investigaciones adicionales. Durante la cirugía, el ginecólogo trabajará en estrecha colaboración con un cirujano de colon o cirujano urinario.

¿Cómo aliviar el dolor de la endometriosis?

La mayoría de las mujeres que padecen de endometriosis sufren mucho los síntomas relacionados con el dolor, y para ayudarse un poco en ese sentido utilizan varios medicamentos como la aspirina, el paracetamol, panadol o el tylenol, ya que son capaces de ofrecer alivio al reducir la sensibilidad del cuerpo ante el dolor.

No obstante, en las últimas décadas las mujeres han comenzado a familiarizarse con el uso de los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos para controlar el dolor, entre ellos se destacan el ibuprofeno, el naproxeno sódico y el ácido mefenámico. Estos medicamentos pueden ser eficaces para aliviar el dolor y la inflamación, pero para ello, deben ser utilizados correctamente.

En teoría, los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos parecen ser una buena opción para el alivio del dolor por endometriosis, porque la mayoría de ellos trabajan al bloquear la producción de todas las prostaglandinas. El resultado se traduce en menos dolor, hinchazón e inflamación, pero al actuar mediante la detención de la producción de las prostaglandinas que causan dolor, deben ser tomados antes que estas sustancias químicas se produzcan. En otras palabras, se deben comenzar a tomar al menos 24 horas antes de experimentar el dolor. Si se espera a sentir los síntomas, es muy probable que la medicación no pueda bloquear las prostaglandinas que ya han sido liberadas.

Tratamiento natural y remedios caseros para la endometriosis

Ante un caso de endometriosis será un médico especialista quien tras tomar en cuenta los síntomas, hacer una evaluación física y más los resultados de los exámenes, haga el diagnóstico y dé el tratamiento. Si los síntomas son leves, las pacientes pueden ver mejorías y encontrar alivio haciendo modificaciones en su estilo de vida, sin si quiera requerir tratamiento. Cuando el dolor causado por la endometriosis es fuerte e impide el buen desenvolvimiento en el trabajo, la familia, las actividades diarias y las relaciones sexuales, la terapia hormonal resulta útil. En algunos casos, por ejemplo si hay endometriomas muy grandes, se requiere cirugía.

En cuanto a tratamiento natural y remedios caseros para la endometriosis, estos pueden resultar útiles para aliviar y controlar los síntomas, así como para no agravar la enfermedad. No obstante, estas medidas no son la cura definitiva para la endometriosis.

Cambios en el estilo de vida

En algunos casos de endometriosis se ha visto una mejora del dolor al hacer regularmente ejercicios y al realizar técnicas de relajación. En caso de presentar dolor por la penetración profunda al tener relaciones sexuales, cambiar de posición es una medida que puede evitar molestias.

Acupuntura

Hay pacientes con endometriosis que consiguen suficiente alivio del dolor al combinar acupuntura, cambios de alimentación y estilo de vida más el tratamiento médico convencional. A parte de mejorar el dolor causado por la endometriosis, la acupuntura mejora el estado emocional y el sistema inmunológico de la paciente. Esta técnica complementaria, cuyo objetivo es armonizar  la energía vital, no tiene efectos secundarios y complementa muy bien el tratamiento convencional ginecológico y endocrino.

Omega-3

El Omega 3 son grasas saludables que tienen un efecto antiinflamatorio y que se encuentran en pescados grasos y en otras fuentes de origen animal y vegetal. Hay estudios que sugieren que el Omega-3 desalienta la implantación de las células endometriales, otros estudios muestran que el consumo de estas grasas reduce las probabilidades de desarrollar endometriosis. Se ha descubierto que los suplementos de omega-3 ayudan a reducir los síntomas de la menstruación y el dolor.

El efecto antinflamatorio de este aceite ayuda a las mujeres con endometriosis, pues ayuda a la zona afectada a desinflamarse y controla la enfermedad. Además el Omega 3 estimula el sistema inmunológico, protegiendo al organismo de muchas enfermedades inflamatorias y degenerativas. Por otra parte, la suplementación con omega-3 parece tener relación con menor coagulación celular endometrial en el útero, mejorando la implantación de óvulos fertilizados.

Las fuentes de Omega-3 son: el salmón, el atún, las nueces, las semillas, el aceite de oliva extra virgen, en mariscos, en el brócoli, las nueces, entre otros.

Dieta

La dieta no afecta directamente a la endometriosis, pero sí es un factor a tomar en cuenta para tratar los síntomas propios de esta enfermedad y para mejorar la calidad de vida de la paciente, evitando problemas adicionales. Gracias a una alimentación sana y balanceada síntomas como el dolor y la inflamación pueden disminuir, a su vez los problemas digestivos y hormonales pueden controlarse. Ten en cuenta los siguientes consejos relacionados con la dieta para pacientes con endometriosis:

  • Especialmente se aconseja evitar los extremos en cuanto a porcentaje de grasa corporal, ni obesidad, ni índices muy bajos.
  • Evitar los alimentos que sean grasientos y los que contengan azúcares, trigo y cafeína.
  • El alcohol es una bebida que conviene evitar si se padece de endometriosis.
  • La dieta de los pacientes con endometriosis debe estar compuesta de alimentos que sean frescos, que hayan sido cultivados orgánicamente y sin pesticidas, como: proteína de alta calidad proveniente de carne, pollo, pescado y huevos; frutos secos, semillas y leguminosas; vegetales crudos de hojas verdes o de color rojo o naranja; moras y demás frutas ricas en antioxidantes.
  • La vitamina B no debe escasear en nuestro organismo, pues su presencia contribuye al proceso que consigue que el estrógeno se una a la fibra y se elimine del cuerpo. Los vegetales crucíferos son alimentos ricos en vitaminas B.
  • Es recomendable que las mujeres con endometriosis consuman alimentos ricos en hierro, puesto que este puede disminuir por el sangrado abundante.
  • La fibra es otro componente que debe estar presente en la dieta para pacientes con endometriosis. La fibra es necesaria para reducir una buena función intestinal y para eliminar el exceso de estrógeno.
  • No es recomendable consumir alimentos procesados que tengan jarabe de maíz con alta fructosa e ingredientes artificiales.
  • Evite frutas cítricas, como uvas y naranjas, pues estas pueden causar irritación estomacal, aumentar la producción de estrógeno e impedir la eliminación del cuerpo de esta hormona.

Consecuencias de la endometriosis

Entre las principales consecuencias de la endometriosis se encuentra el dolor y la infertilidad. Ahondemos en cada uno de ellas.

  • La endometriosis puede causar un dolor incapacitante y sordo que condicionen diferentes facetas de la vida de la mujer que la padece, por ejemplo a nivel laboral, familiar y sexual. Además, en algunos casos, este dolor puede ser mal entendido por médicos generales, prescribiendo tratamiento inadecuado, incluso como medicamentos antidepresivos.
  • Infertilidad. La endometriosis puede tener graves consecuencias en la fertilidad de la mujer. Suele pasar que la imposibilidad de quedar embarazadas sea lo que lleve a la mujer a visitar al doctor, quien le da el diagnóstico de endometriosis. Esta enfermedad puede bloquear el ciclo de fertilidad pues causa inflamación del abdomen, obstrucción de las trompas de Falopio y afecta la secreción de sustancias necesarias para la fertilidad. Además, la endometriosis incrementa el riesgo de aborto.

Endometriosis, embarazo e infertilidad

Los estudios que se han realizado en relación a este tema, sugieren que lamentablemente las mujeres que padecen de endometriosis generalmente pueden tener más dificultades para quedar embarazadas. Por lo tanto, debe quedar muy claro que la endometriosis no significa estrictamente infertilidad. Como ya se ha dicho, más bien, significa que la mujer puede tener más problemas para concebir a sus hijos.

Muchas mujeres con endometriosis pueden tener descendencia sin grandes complicaciones y otras quedan embarazadas finalmente, tras haber esperado un buen período de tiempo, haberse sometido a cirugías, técnicas de reproducción asistida o ambas. Ver; Endometriosis, Embarazo e infertilidad.

Endometriosis y adherencias pélvicas

Las adherencias son bandas de tejido cicatricial fibroso, que se forman en el interior del cuerpo. Se pueden encontrar en cualquier parte, entre casi todos los órganos y tejidos. En las mujeres con endometriosis, se pueden unir a un ovario por el lado de la pared de la pelvis, o pueden extenderse entre la vejiga y el útero. Las mujeres con endometriosis describen el dolor asociado con adherencias como punzante, agudo, o intenso.

A pesar de que a menudo no se habla de las adherencias como una complicación postoperatoria, eso no resulta del todo cierto para las mujeres con endometriosis, ya que frecuentemente se someten a numerosas cirugías y por lo tanto, aumentan el riesgo de desarrollar adherencias.

Por otra parte, la endometriosis por sí sola causa inflamación local, factor clave en la formación de adherencias. Estas se pueden formar como resultado de los sangrados endometriales implantados alrededor de ellas, causando inflamación y conduciendo nuevamente a la formación de tejido cicatrizante, irónicamente como parte del proceso de curación. Desafortunadamente, a veces este tejido lesionado no sólo forma una cicatriz, sino que puede entrar en contacto con otra zona inflamada cercana y formar una banda de tejido de cicatriz, una adherencia, entre estas dos áreas. Las adherencias pélvicas varían en apariencia, desde finas y transparente hasta gruesas, densas y oscuras. En algunos casos, las adherencias han sido encontradas extendidas en gran medida a lo largo de la pelvis, creando lo que se conoce como una pelvis “congelada” o “fija”.

Al igual que la propia endometriosis, las adherencias pueden causar dolor y por tanto, afectar la calidad de vida de la mujer.

Prevención de la endometriosis

La endometriosis es una enfermedad que no puede prevenirse por completo. Pero sí se puede reducir de forma significativa el riesgo de padecerla si se disminuyen los niveles de estrógeno en el cuerpo. Pues sucede que la endometriosis responde a los altos niveles de esta hormona. Las siguientes son medidas que podemos tomar para disminuir la cantidad de estrógeno:

  • Las pastillas anticonceptivas son la forma clásica de prevenir la endometriosis. Aunque estas no eliminan toda posibilidad de desarrollar tal padecimiento, sí pueden prevenirlo o retrasarlo.
  • Hacer ejercicios y tener una vida activa ayuda a prevenir la endometriosis porque mantiene el porcentaje de grasa corporal controlado disminuyendo el estrógeno del cuerpo.
  • Mantener una alimentación saludable y balanceada reduce el riesgo de padecer endometriosis. Incluyendo en la dieta vegetales de hojas verdes, o de color rojo o naranja, frutas con alto contenido de antioxidantes y La idea es que le suministremos al cuerpo hierro, fibra y Omega-3.
  • Las bebidas alcohólicas o con mucho contenido de cafeína aumentan el estrógeno, por lo que hacemos bien en evitarlas si queremos prevenir la endometriosis.
  • Evitar los alimentos ricos en soya, pues estos pueden contribuir a desarrollar síntomas propios de la endometriosis.
  • Los xenoestrógenos, sustancias químicas que imitan al estrógeno, se encuentran en carnes y lácteos de animales criados para uso comercial, en productos con restos de insecticidas y/o pesticidas, en alimentos con aditivos artificiales y en artículos de baño, como jabones, lociones y champús. Hacemos bien en tener esto en cuenta para reducir su uso y consumo.

[Video] Endometrio y endometriosis

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