La endometriosis y los medicamentos analgésicos

La mayoría de las mujeres que padecen de endometriosis sufren mucho los síntomas relacionados con el dolor y para ayudarse un poco en ese sentido utilizan varios medicamentos como la aspirina, el paracetamol, panadol o el tylenol, ya que son capaces de ofrecer alivio al reducir la sensibilidad del cuerpo ante el dolor.


No obstante, en las últimas décadas las mujeres han comenzado a familiarizarse con el uso de los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos para controlar el dolor, entre ellos se destacan el ibuprofeno, el naproxeno sódico y el ácido mefenámico. Estos medicamentos pueden ser eficaces para aliviar el dolor y la inflamación, pero para ello, deben ser utilizados correctamente. A menudo, las mujeres los consumen sin tener las instrucciones claras sobre su uso, empleándolos de la misma manera que emplean los fármacos analgésicos. Sin embargo, cuando no se utilizan correctamente, los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos no funcionan.

sintomasSe cree que gran parte del dolor de la endometriosis, especialmente el dolor menstrual, se debe a la inflamación que puede ser causada en parte por los altos niveles de las prostaglandinas “malas”. Las prostaglandinas son sustancias químicas similares a las hormonas, que se pueden encontrar en cada célula del cuerpo. Las prostaglandinas tienen muchos efectos beneficiosos, entre los que se incluyen mejorar la función inmune, bloquear la inflamación, relajar los músculos, mantener la integridad de la mucosa del estómago, dilatar los vasos sanguíneos, pero también pueden provocar efectos perjudiciales y contradictorios como producir inflamación, disminuir el flujo de oxígeno, contraer los músculos, inducir dolor, entre otros. La mala noticia en ese sentido es que se ha demostrado que las mujeres con endometriosis producen un exceso de la prostaglandina llamada PGE2, que causa inflamación, dolor y contracciones uterinas.

En teoría, los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos parecen ser una buena opción para el alivio del dolor menstrual, porque la mayoría de ellos trabajan al bloquear la producción de todas las prostaglandinas. El resultado se traduce en menos dolor, hinchazón e inflamación, pero al actuar mediante la detención de la producción de las prostaglandinas que causan dolor, deben ser tomados antes que estas sustancias químicas se produzcan. En otras palabras, se deben comenzar a tomar al menos 24 horas antes de experimentar el dolor. Si se espera a sentir los síntomas, es muy probable que la medicación no pueda bloquear las prostaglandinas que ya han sido liberadas.

Si está utilizando este tipo de medicamentos para el dolor durante la ovulación o la menstruación, se recomienda que los tome al menos 24 horas antes de esperar estos períodos. Si la mujer tiene un ciclo menstrual impredecible, es mejor comenzar una semana antes de la menstruación. Para que sea eficaz, es importante tomarlos regularmente cada seis horas, de modo que no haya oportunidad para que se produzcan las prostaglandinas. Otra ventaja de los medicamentos anti-inflamatorios es que disminuyen la cantidad de sangrado menstrual.

pastillas para el endometrioEs difícil predecir cuál de todos es más conveniente para una persona en particular, por lo que puede ser necesario probar dos o tres marcas antes de encontrar uno que alivie el dolor completamente. Lo más importante a recordar es que a diferencia de los analgésicos, ellos no bloquean el dolor existente, sino que bloquean la producción de las prostaglandinas que producen el dolor.

Al igual que muchos medicamentos, los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos pueden tener efectos secundarios, algunos de ellos muy graves. Debido a que bloquean toda la producción de prostaglandinas, afectan aquellas que son responsables de mantener la integridad de la mucosa del estómago. Es por eso que los efectos secundarios más comunes incluyen náuseas, vómitos, diarrea, irritación del estómago y úlceras estomacales. Para ayudar a reducir la irritación del estómago, se recomienda tomarlos con alimentos.

Por último, es importante conocer que los efectos de las prostaglandinas “malas” también pueden ser moderados en parte por la dieta y los suplementos. Reduciendo las grasas animales, la cafeína, el alcohol y la adición al aceite de lino, aceite de pescado y aceite de oliva, se puede aumentar la producción de prostaglandinas “buenas” y disminuir la producción de las “malas “.  Si no puede tomar medicamentos anti-inflamatorios no esteroideos, hacer algunos cambios en la dieta puede ser una buena opción.

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